<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-18537684</id><updated>2011-04-21T15:56:10.906-07:00</updated><title type='text'>el vago iracundo</title><subtitle type='html'>Extranjero; inadaptado; nihilista; escéptico; negativo; fracasado; frustrado; resentido; amargado; enemigo de ricos y pobres, y -especialmente- de la clase media. Alérgico a políticos, empresarios, militares, policías, intelectuales e ignorantes. Etc.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Yuri Doudchitzky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00289581785056287621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18537684.post-113112746185651207</id><published>2005-11-04T10:04:00.000-08:00</published><updated>2005-11-04T10:04:21.860-08:00</updated><title type='text'>Los que nos salvarán del hambre y la enfermedad</title><content type='html'>Veinte años atrás la manipulación genética era tema exclusivo de películas de ciencia-ficción y terror. Mediante experimentos científicos se creaban monstruos que ponían en peligro la paz y la felicidad burguesa. De repente un día nos despertamos con la excelente noticia de que gracias a la manipulación genética se resolverán todos nuestros problemas de salud y se terminará con el hambre en el mundo. Vaya -habrá sospechado aquel que entre la ducha matinal y la salida hacia el trabajo tenía unos minutos para sentarse a pensar- o aquellos guionistas eran unos alarmistas o los monstruos han tomado el poder del planeta.&lt;br /&gt;Argentina es –junto con EEUU- el primer productor de alimentos transgénicos del mundo. Los alimentos transgénicos son los alimentos manipulados genéticamente. Es decir, los alimentos cuya simiente ha sido modificada en su estructura molecular. La modificación no se realiza para que el alimento alimente más sino para que la planta pueda crecer con menos riesgos. Esto significa que la manipulación se realiza pensando en los beneficios del productor y no del consumidor. No es de extrañar que en un sistema capitalista un alimento sea primero una mercancía y en segundo nivel un alimento. Se supone que representará finalmente beneficios para el consumidor, al ser más barato. Lo que sí es sospechoso es que la tecnología de la manipulación genética se haya querido vender como la panacea contra las enfermedades y contra el hambre. Esta estrategia de marketing ha sido dejada de lado últimamente, por razones obvias. Las dos cosas que más han aumentado en la última década en la Argentina han sido las cosechas de alimentos transgénicos y la desnutrición.&lt;br /&gt;En cuanto a la manipulación genética en salud, está destinada solo a un porcentaje mínimo de la población mundial. No sólo por sus costos, sobre los que podría argumentarse que algún día se abaratarán, sino por sus mismos objetivos. Entre los pobres no existen familias que necesiten un clon. Hay niños de más y a nadie extraña las enfermedades y la mortandad infantil. Tampoco se preocupan por el alzeimer. Los pobres no viven tantos años. En lo que respecta a los alimentos transgénicos, la clase media mundial discute si son buenos o si son malos. Al parecer, aún no habría estudios que demostraran fehacientemente que los alimentos transgénicos son dañinos. Las empresas transnacionales que controlan el negocio de la alimentación transgénica manejan dos argumentos básicos. 1) que los alimentos transgénicos son más baratos; 2) que no son peores que los no modificados genéticamente. Con esto último asumen que tampoco son mejores. Por tanto el único argumento que se sostiene es el primero. Y acá es lícito sospechar que, como sucede en otros casos, lo barato sale caro. Pero propongo dejar esta discusión de lado por el momento y concentrarnos en un detalle que parece escapar a la poca gente preocupada por el tema en este país. &lt;br /&gt;La agroindustria transgénica es todo un paquete que va desde la creación de la semilla hasta el control del comercio exterior. Por ejemplo, Cargill, antes de venderle a Monsanto su División de Semillas, era a la vez el proveedor de semillas y el encargado de comprar la soja argentina, transportarla y venderla en China y la UE, tal como lo sigue haciendo actualmente. La modificación genética de la semilla consiste en inocularle una información molecular para que la planta sea resistente a un determinado herbicida. Por ejemplo, en Argentina Monsanto vende la semilla de la soja Round-up Ready (RR), que es resistente al glifosato. Al fumigar la plantación el glifosato acaba con todos los enemigos y la planta de soja crece sin inconvenientes. Aunque ningún “comunicador” se lo haya explicado al lector, las “armas de destrucción masiva” de las que tanto habla Bush Junior, son justamente herbicidas y pesticidas. Durante la Primera Guerra Mundial a los europeos se les ocurrió que podían fumigar a sus enemigos, como hacían con las plantaciones. Pronto las empresas químicas descubrieron que esto de fumigar gente podía ser un excelente negocio. Las dos empresas químicas más grandes del mundo eran por entonces las alemanas Bayer y BASF. Juntas conformaron la IG Farben, principal sostén de la economía Nazi. Dicen las malas lenguas que esas empresas decidieron experimentar sus nuevas armas de destrucción masiva en los campos de concentración, con judíos, gitanos, homosexuales y disidentes. Los lugares donde se realizaban esos experimentos son los que hoy conocemos como “cámaras de gas”. Bayer y BASF siguen siendo dos de las transnacionales más poderosas del planeta y producen desde aspirinas hasta sistemas prefabricados de construcción. Otras dos grandes empresas transnacionales químicas son DuPont y Monsanto. Ambas proveedoras del célebre “agente naranja”  para el ejército de EEUU. El “agente naranja” fue el arma de destrucción masiva utilizado en la guerra de Vietnam. Antes de perder esa guerra EEUU mató a más de medio millón de personas, convirtió en desierto extensas zonas selváticas ricas en biodiversidad y dejó la semilla para más de un millón de casos de cáncer.&lt;br /&gt;Bayer, BASF, DuPont y Monsanto, son (junto con otras menos poderosas) las empresas de “biogenética” que se encargarán, de aquí en más, de nuestra alimentación y nuestra salud. &lt;br /&gt;No hay de qué preocuparse.         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18537684-113112746185651207?l=elvagoiracundo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/feeds/113112746185651207/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18537684&amp;postID=113112746185651207' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113112746185651207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113112746185651207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/2005/11/los-que-nos-salvarn-del-hambre-y-la.html' title='Los que nos salvarán del hambre y la enfermedad'/><author><name>Yuri Doudchitzky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00289581785056287621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18537684.post-113112467007464991</id><published>2005-11-04T09:16:00.000-08:00</published><updated>2005-11-04T09:17:50.076-08:00</updated><title type='text'>Una bolsita más, una ballena menos</title><content type='html'>Indudablemente la humanidad ha evolucionado muchísimo desde que apareció la burguesía y liberó a Europa de las tinieblas eclesiásticas para introducirla en la luminosidad de la razón y el pensamiento científico. Quiso el destino que además de razón y ciencia Europa desarrollara una pujante industria armamentística aprovechando pragmáticamente, como corresponde a una Europa razonable, la pólvora que el pueblo chino usaba para colorear sus festividades. Y fue así como, con gran esfuerzo y espíritu de sacrificio, Europa conquistó el mundo para esparcir la razón y la compasión; la higiene y la sífilis; la ley y el castigo. Y es así como en una ciudad austral de América, irónicamente nombrada Buenos Aires, nosotros, los auténticos porteños (no los cabecitas negras ignorantes y sucios que provienen del interior y de los países vecinos) hemos llegado a ser ciudadanos razonablemente educados, correctamente vestidos, compasivamente cristianos y admiradores de la cultura francesa, inglesa, y hasta germánica, como nos quería nuestro gran cieguito: Jorge Luis Borges. Quienes fuimos educados cuando aún la escuela tenía algún sentido (el sentido de alfabetizar para que las masas pudieran incorporarse al cada vez más complejo mundo de la producción y el consumo repleto de manuales, propaganda impresa y contratos con “letra chica”) recordaremos siempre que según nuestros maestros lo que diferencia al hombre (hoy en día es políticamente correcto incluir también a la mujer) de los animales es la INTELIGENCIA. Pero el ser humano es tan inteligente que finalmente terminó descubriendo que hay también animales inteligentes y todo se complicó. Entonces lo que nos separa de los animales es el habla. Y cuando uno ha llegado a cierta edad y ha pasado gran parte de la vida escuchando estupideces podría llegar a la conclusión de que lo que nos diferencia de los animales no es la INTELIGENCIA sino la ESTUPIDEZ. ¡Qué complicación! ¡Qué caos! Y de repente todo es CAOS. El Universo es CAOS. Yo soy caos, tú eres caos, él es caos. En ese sentido el Super Agente 86 fue un visionario.&lt;br /&gt;Pero pongámosle coto al caos y volvamos al orden razonable. Decía que la humanidad ha evolucionado muchísimo. Por ejemplo, hoy en día en una farmacia puedo comprar, además de medicamentos, todo tipo de productos de belleza, discos compactos de Talía o del último invento de Operación Triunfo, y hasta juguetes chinos a pila. También puedo pagar la cuenta de mi teléfono celular, sin el cual me siento desnudo cuando salgo a la calle. Pero lo único que quiero es una pasta de dientes. Escojo entre tantas una que dice hierbas naturales (aún no comprendo si el creativo responsable de tal subtítulo es un cínico o si es que sinceramente nos propone un regreso al paraíso natural). La pasta dental viene en un envase plástico muy práctico que a su vez viene dentro de un estuche de cartón, ambos totalmente impresos con propaganda. Tras pasarla por el lector óptico la muy joven cajera saca -como en un acto de magia- una bolsita plástica razonablemente impresa con la lista de farmacias iguales a esta que puedo encontrar en diferentes puntos de la ciudad. La bolsita parece haber sido especialmente diseñada para llevar un tubo de pasta dentífrica. Hasta tiene dos perforaciones en la parte superior que, evidentemente, están destinadas a cumplir la función de asas, pero a través de las cuales solo puedo enhebrar mi dedo índice debido al tamaño de la bolsa. Y como soy un tipo razonablemente educado y prefiero morir contracturado antes que hacer el ridículo, no llevo la bolsa colgando de mi dedo índice al salir a la calle, sino que la introduzco en el bolsillo de mi campera. Salgo con la pasta de dientes dentro del envase plástico dentro del estuche de cartón dentro de la bolsita plástica dentro del bolsillo de mi campera y al ver el caos de vehículos, carteles, ruidos, luces, gente que camina o consulta su celular mientras espera la luz verde para cruzar, no puedo dejar de pensar en cuánto ha evolucionado la humanidad. Cuando llego a casa mi hijo no responde al saludo porque está viendo la televisión y quizás ni haya registrado mi llegada. Extrañamente está viendo un programa sobre ballenas y aunque no miro televisión por principios, no puedo resistirme cuando veo el mar y, menos aún, cuando veo ballenas. Se trata de un programa ecologista (una tendencia actual en programación infantil) y en un momento aparece un joven bronceado sentado en un bote que nos cuenta que una vez revisando una ballena muerta encontró una bolsa plástica en el ducto de la respiración (ese por el cual escupen agua hacia arriba). Un ejemplar del animal más impresionante creado por la naturaleza, por dios, o por como quiera el lector llamarlo, había muerto asfixiado por un par de gramos de plástico. Saqué la bolsita del bolsillo y pensé que, después de todo, el que diseñó mi bolsita era un tipo inteligente porque con ese tamaño seguramente era imposible que se quedara atascada en el ducto de respiración de una ballena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18537684-113112467007464991?l=elvagoiracundo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/feeds/113112467007464991/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18537684&amp;postID=113112467007464991' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113112467007464991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113112467007464991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/2005/11/una-bolsita-ms-una-ballena_113112467007464991.html' title='Una bolsita más, una ballena menos'/><author><name>Yuri Doudchitzky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00289581785056287621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18537684.post-113087323484204788</id><published>2005-11-01T11:23:00.000-08:00</published><updated>2005-11-03T07:46:24.770-08:00</updated><title type='text'>El Auto o la Vida</title><content type='html'>Usted tiene su automóvil, yo tuve mi automóvil (era un Valiant del 62), todos tenemos o deseamos un automóvil. Un último modelo o al menos uno con menos de diez años de antiguedad. Mejor si es una 4 x 4 o una minivan con aire acondicionado y compactera. Algunos desean una Ferrari roja. Mi vecino invirtió un montón de miles de pesos en un auto que no se corresponde con el nivel de vida que a duras penas alcanza a sostener y lo cuida como a la más preciada de sus pertenencias. Lo estaciona en la vereda, pegado a la ventana del dormitorio, porque no tiene garaje. Mi vecino parece un tipo normal, tiene esposa, dos hijos y hasta un perro. Como él hay montones. Por ejemplo, aquellos que viven en casa de mamá y se mueven en un impecable auto de diez mil dólares. Debo decir a favor de mi vecino que no es de aquellos porteños que pegan su auto al que va adelante para que le deje paso; ni de los que van en medio de dos carriles buscando el hueco libre para avanzar; ni de los que jamás pone el guiño para cruzar; ni de los que te adelantan para llegar primero al semáforo en rojo; ni de los que -esperando la luz verde en la esquina- acelera cada vez que un peatón baja a la calle para cruzar. Ni es de los que al doblar les tiran el auto encima.&lt;br /&gt;El automóvil es el objeto más promocionado, más deseado, más usado. No hay mercancía más poderosa. La fabricación de automóviles produjo al primero de los supermillonarios famosos, quien –a su vez- dio el nombre al modelo de producción capitalista del siglo XX: Fordismo. ¿Adivine cuál es la única manera de asesinar a alguien, no ocultar el crimen y no ir preso? Así es. Atropellando a alguien con un vehículo automotor. Es cierto, no es la única. Pero ni usted ni yo somos millonarios ni pertenecemos a la cúpula gubernamental. ¿Se ha preguntado por qué es tan poderoso el automóvil?&lt;br /&gt;El automóvil es la máxima creación de la cultura judeo-cristiana, la cultura que desde hace cinco siglos domina el mundo. Ahora bien, podemos llegar fácilmente a la conclusión de que el automóvil es la máxima demostración de la estupidez humana si consideramos que su finalidad es la de llevarnos en menos tiempo de un lugar a otro y que en cualquier ciudad más o menos grande hay tantos autos que la mayoría de los trayectos se recorren más rápido en otros medios, como por ejemplo el transporte subterráneo, la bicicleta, y a veces hasta caminando. Esta triste realidad no resultaría tan patética si la producción y la manutención de un automóvil no exigieran un consumo de energía tan descomunal. Una energía que tanto necesita el mundo para otras cosas. No sería tan grave si el uso del automóvil no pusiera en peligro el futuro de la vida en el planeta. El futuro de nuestros hijos (o de nuestros nietos, si los hay). &lt;br /&gt;  A quienes hoy somos adultos,  nos repitieron hasta el cansancio en la escuela que la familia es la base de la sociedad. Sin embargo la globalización partió a muchísimas familias por todo el medio y aquí estamos, vivitos y coleando. Mientras que si todos los ciudadanos del mundo nos pusiéramos de acuerdo y no usáramos el auto por 30 días, el sistema capitalista se cae a pedazos. ¿No será el automóvil la base de la sociedad? Al menos la base de la sociedad occidental son, sin duda, los medios de transporte.&lt;br /&gt;La Revolución Industrial comenzó con la máquina de vapor y no fue un invento casual. La principal fuente de ingresos de Europa era en ese entonces el comercio con los otros continentes (incluyendo items como el saqueo y el narcotráfico). Y  el comercio se realizaba por medio de barcos a vela, que dependían de los vientos. Movidos a “motor” los barcos ya no tenían que depender de los caprichos naturales. Luego llegó el carbón Y Gran Bretaña fue también pionera en contaminación ambiental y sobreexpotación de los recursos naturales. A continuación aparecieron los trenes para distribuir la mercancía dentro de cada nación. Argentina se desvirgó en el tema de la deuda externa para instalar una extensísima red ferroviaria. Por supuesto tanto los trenes como el capital provenían de Inglaterra. Creció la población en las ciudades y se desarrolló la industria siderúrgica. Luego llegó el petróleo y el automóvil. En el libro Negocios son Negocios, de Daniel Muchnik, me encuentro con esta frase: En el momento de estallar la guerra GM y Ford controlaban el 70% del mercado automotor alemán y rápidamente se reconvirtieron para proveer material bélico al ejército nazi.&lt;br /&gt;Días después de que Katrina inundara New Orleans el “gran diario argentino” publicó un artículo del best seller Jeremy Rifkin, en el que explicaba que no se trató de un desastre natural sino de una consecuencia de nuestro sistema de vida y más precisamente de la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera producto de la combustión de materiales fósiles. Es decir, la causa de ese trágico desastre no natural y de otros que están por venir es el calentamiento del planeta, causado principalmente por la circulación de automóviles. Rifkin le exigía a su presidente, Bush Junior, un compromiso serio para disminuir la liberación de gases a la atmósfera. Como Rifkin vive en el mundo ideal del hidrógeno su propuesta es mover los autos con hidrógeno. Y como los de Greenpeace son adoradores de la energía eólica, seguramente para ellos la solución será poner un ventilador sobre el techo de cada vehículo. Lo cierto es que aquellos que controlan el petróleo y las fábricas de automóviles actualmente manejan el mundo “a piacere”. Sólo piense en Bush e Irak. Piense en Putin y Chechenia. Lo que hace la Shell en Nigeria. Chávez montado sobre PDVSA. Hussein y Bin Laden. Sin ir muy lejos, Néstor Kirchner. Por más que la propaganda busque desviarnos constantemente de los temas realmente importantes, ya no hay quien no sospeche que estamos construyendo el infierno para nuestros descendientes. Supongo que para usted representa demasiado sacrificio empezar a viajar a estas alturas en transporte público. En todo caso, le recomiendo ir comprando un bote. Llegará un día en que lo apreciará más que a su auto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18537684-113087323484204788?l=elvagoiracundo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/feeds/113087323484204788/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18537684&amp;postID=113087323484204788' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113087323484204788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18537684/posts/default/113087323484204788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elvagoiracundo.blogspot.com/2005/11/el-auto-o-la-vida.html' title='El Auto o la Vida'/><author><name>Yuri Doudchitzky</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00289581785056287621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
